Con el objetivo de crear piezas propias para el desarrollo robótico, un estudiante de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) fabricó una impresora en tres dimensiones que -asegura- será la primera de su tipo que tenga esta casa de estudios superiores.

Roberto Mayta tiene 24 años y desde antes de comenzar su carrera en Ingeniería de Sistemas ya sabía cuál iba a ser su proyecto emblemático que le permitiría cumplir un objetivo de vida. "Me pareció fantástico poder crear piezas.  No tenía los conocimientos necesarios, pero ahora investigando, y después de tanto tiempo, ya que la tecnología permite hacerlo, estoy volviendo realidad mi sueño”, explica.

Entre las metas de este emprendedor está la construcción de máquinas que aporten al desarrollo científico en Bolivia.
Innovaciones en la UPEASu actual creación, la impresora 3D, tiene una apariencia agradable a la vista; el cartón prensado -base del dispositivo- tiene un acabado prolijo, lo que le asigna  un aire de "pulcritud”. Mayta comenta que antes ya se intentó desarrollar este tipo de creación en la UPEA, pero que dichos modelos "no vieron la luz” debido a que "antes la tecnología era más cara”.
"Ahora, hemos conseguido una importadora que trae todos los elementos que queremos y podemos concluir los proyectos. Esta va a ser la primera impresora 3D funcional de la UPEA”, afirma.
El actual prototipo es -según estándares internacionales- modelo 2012. Su creador comenta que la estructura fue construida aproximadamente en un mes, y que el diseño de las piezas demoró dos semanas. Respecto a la calibración electrónica, ésta demandó una semana, mientras que la adecuación del software, una semana adicional.

En la actualidad este proyecto se encuentra en "la fase de calibración”. Mayta explica que esta etapa es muy importante dado  que de los buenos resultados  dependerá la calidad y la precisión de las piezas que se obtengan a futuro.

La máquina funciona con tarjetas arduino (tarjetas especializadas, de código abierto, para realizar programación y desarrollo robótico). La parte mecánica cuenta con varillas, pernos y motores, principalmente.

Para todo ello, su creador invirtió más de 1.000 bolivianos (500 para la parte electrónica y más de 500 para el desarrollo estructural).

Uno de los desafíos de Mayta es elaborar las piezas que sus compañeros de estudio de la UPEA demanden al momento de realizar sus proyectos académicos y trabajos de investigación.

Esto ya que -comenta-, hoy en día,  el desarrollo de robots humanoides, exploradores, brazos mecánicos, etc. es parte de las asignaturas universitarias. Por ello, ése es uno de los públicos meta del creador de la impresora 3D.
"Después de unos dos meses empezaríamos con la clonación de estas impresoras. Sería algo ya en serie. Como ya tenemos la investigación desarrollada, vamos a coadyuvar a armarla. Quiero replicar esta maquinaria para hacer productos más sofisticados”, cuenta.
Punto de vista
Rodrigo Orellana F.  Sawers Technology

Un país no podría avanzar en la tecnología si no hubiera personas "fuera de serie” que tienen ideas geniales y las llevan a cabo. Yo hago mucha comparación con los grandes científicos que intentaron miles de veces conseguir algo que sólo existía en su imaginación y que,  a pesar de ello, lo consiguieron. Así, de esta manera, existen los aviones, la luz, la electricidad, la corriente alterna, etc., es una cadena, así se avanza.// Página Siete.bo

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