El docente y rector fundador de esa institución Edgar Ramos precisó que “al momento ya pueden calcularse en Bs.895.000 (más de $us.100000) los montos acumulados solo por multas debido a infracciones cometidas por el despido ilegal de 5 empleados jerárquicos, 17 trabajadores entre los que se encuentran los cinco componentes de la Federación de Trabajadores que cuentan con fuero sindical, las sanciones del Ministerio de Trabajo.
Por otro lado, precisó que las actuales autoridades, que tienen “vergonzosas disputas internas entre el rector Rafael Gutiérrez y el vicerrector Johnny Angulo” también actuaron con negligencia en el caso de los aportes a las administradoras de fondos de pensiones (aportes jubilatorios a las AFPs) entidades que ya comunicaron las retenciones correspondientes previo proceso.
“Ni qué decir del IDH porque hasta ahora la UPEA no puede certificar su matrícula, o sea no sabe cuántos alumnos tiene y eso es requisito para conseguir los desembolsos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (a la UPEA le corresponde más de Bs.17 millones); y eso mismo perjudica a la UMSA porque ambas universidades comparten ese beneficio obtenido por la exportación de los hidrocarburos”, precisó Ramos.
A ello se suma el “caso Javier Tito”, el recluso que por falsificar su título y manejar igual que ahora la UPEA está en la cárcel e incluso quiere salir en libertad para darse a la fuga. “Ya tenemos experiencia de malos manejos y estamos repitiendo la dosis”, ironizó Ramos.
Por ello, indicó que es necesario “sanear” la Universidad porque por ahora la UPEA “camina a ciegas” pero administrada por personas que no tienen noción de lo que es manejar una institución superior que fue creada con el sacrificio del pueblo alteño, que ahora es respondido con negligencia manifiesta y consecutiva.
Por otro lado, precisó que las actuales autoridades, que tienen “vergonzosas disputas internas entre el rector Rafael Gutiérrez y el vicerrector Johnny Angulo” también actuaron con negligencia en el caso de los aportes a las administradoras de fondos de pensiones (aportes jubilatorios a las AFPs) entidades que ya comunicaron las retenciones correspondientes previo proceso.
“Ni qué decir del IDH porque hasta ahora la UPEA no puede certificar su matrícula, o sea no sabe cuántos alumnos tiene y eso es requisito para conseguir los desembolsos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (a la UPEA le corresponde más de Bs.17 millones); y eso mismo perjudica a la UMSA porque ambas universidades comparten ese beneficio obtenido por la exportación de los hidrocarburos”, precisó Ramos.
A ello se suma el “caso Javier Tito”, el recluso que por falsificar su título y manejar igual que ahora la UPEA está en la cárcel e incluso quiere salir en libertad para darse a la fuga. “Ya tenemos experiencia de malos manejos y estamos repitiendo la dosis”, ironizó Ramos.
Por ello, indicó que es necesario “sanear” la Universidad porque por ahora la UPEA “camina a ciegas” pero administrada por personas que no tienen noción de lo que es manejar una institución superior que fue creada con el sacrificio del pueblo alteño, que ahora es respondido con negligencia manifiesta y consecutiva.
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