Hay cosas en la vida que no tenemos la capacidad de controlar y la oportunidad de elegir como por ejemplo situaciones y circunstancias que ocurren de manera inesperada o la manera de actuar de las demás personas. Por lo que a veces no podremos evitar salir afectados ante alguna circunstancia o por medio de alguna persona.

Sin embargo lo que si está en nuestras manos es la perspectiva que tenemos acerca de lo que nos sucede y la actitud que adoptamos ante ello. Tenemos la opción de actitud una actitud más positiva y optimista o una más negativa y pesimista, entre una y otra hay una diferencia enorme.

¿Por qué elegir adoptar una actitud mental positiva?

Hay que recordar que la percepción que tenemos ante la situaciones que nos ocurren en la vida están relacionadas con nuestras creencias y pensamientos acerca de ella, nuestros pensamientos influyen en nuestras emociones, las emociones en nuestra manera de sentir y finalmente de actuar.Psicología en la UPEA

¿Cómo crees que se sentiría una persona que ha desarrollado una mentalidad principalmente negativa? Es decir, que ante cualquier circunstancia por más grande o pequeña que sea, tenga pensamientos como: “que injusta es la vida”, “siempre me pasan a mi cosas malas”, “nunca voy a poder lograr nada de lo que quiero”, “todas las mujeres son iguales, siempre me van a engañar”, etc. Es evidente que albergaría emociones como la tristeza, el enojo, desesperanza y por lo tanto actuaría con apatía y desgano.

Por lo contrario, una persona que decide adoptar una actitud mental más positiva, a pesar de los contratiempos que pueda tener en su día a día y de las situaciones difíciles que trae consigo la vida, siempre va a encontrar la manera de no dejarse caer y salir adelante, incluso encontrando oportunidades en los obstáculos.

Cuando elegimos adoptar una actitud positiva ante la vida, nos damos la oportunidad de experimentar tranquilidad, fortaleza, motivación, entre otro tipo de sensaciones encaminadas al bienestar a pesar de las circunstancias que no podemos controlar.

No hay que confundir adoptar una actitud mental positiva con la evasión de los problemas y de la realidad porque es cierto que no podemos evitar atravesar por situaciones difíciles que nos van a afectar y nos van a causar un dolor natural que tenemos que experimentar, sin embargo cuando nos enfocamos más hacia lo positivo que hacia lo negativo, nos llenamos de esperanza y motivación que nos sirven como motor para finalmente salir adelante con mayor facilidad.

Si te consideras una persona más negativa que positiva y sientes que es hora de comenzar a cambiar, es porque ya te has hecho consciente de todas o casi todas las consecuencias que trae la negatividad en tu vida. No te preocupes que siempre hay cosas que puedes hacer para mejorar y comenzar a cambiar tus malos hábitos.

¿Cómo desarrollar una actitud mental positiva? 6 consejos

La buena noticia es que para ser una persona más positiva en la vida no se necesita una receta mágica ni tampoco es algo que se consiga con dinero o incluso en lo que tengas que invertir un tiempo extra para lograrlo. Lo más importante es que te sientas lo suficientemente motivado para comenzar a realizar ciertos cambios en tu vida cotidiana que sin duda provocarán que te sientas más contento y satisfecho contigo mismo.

Presta atención a esta serie de consejos para saber cómo ser más positivo en la vida, te invito a que los pongas en práctica en tu día a día y a que puedas beneficiarte de ello.

  1. Disminuye la queja.  Si eres una persona que todos o casi todos los días se está quejando de algo, incluso de cosas que es imposible que puedas cambiar por ti mismo como cuestiones climáticas, decisiones que toman los políticos, la economía global, el tráfico que había antes de llegar al trabajo, etc.

    Es momento que pongas un alto a ese tipo de quejas y comentarios, seas consciente de la manera en la que influye en tus emociones y evites hacerlos. Esto no quiere decir que en algún momento no puedas quejarte de algo por lo que sientes dolor físico o emocional, pero tienes que aprender a distinguir cuando es una queja que no te va llevar a nada y que no está en tus manos hacer algo al respecto de lo que sí.

  1. Críticas constructivas. Asegúrate de que la manera en la que te hablas a ti mismo y en la que le hablas a los demás sea algo que sume y que no reste. A veces somos demasiado críticos con nosotros mismos, llegamos a hablarnos como si fuéramos nuestro peor enemigo y no nos damos cuenta que de esa manera únicamente nos perjudicamos aún más. También podemos hacerlo en algún momento con los demás diciéndoles lo mal que hicieron alguna cosa, lo culpables que son por cierta acción y en pocas palabras desvalorizándolos de alguna u otra manera.

    Por eso es importante que antes de decirte algo a ti mismo o decirle algo a otra persona pueda aportarle algo positivo o por lo menos que no sea algo que vaya a perjudicarle. La crítica constructiva es la que te va a ayudar a hacer las cosas mejor para la siguiente ocasión, la que te va alentar si las cosas no andan bien y a terminar motivando para que aprendas de cada situación. Para que se te facilite hacer esto puedes imaginarte que en lugar de estar hablando contigo mismo, estás hablando con tu mejor amigo(a) o con una persona a la que tratarías con sumo cariño y cuidado

  1. Enfócate   más en el aprendizaje y menos en el error. Cada vez que cometas un error o que otra persona lo haga, en lugar de centrarte en aquello que hizo mal, piensa en la manera en la que podría hacerlo mejor y eso es lo que tienes que hacerle saber.

    Si tu te enfocas únicamente en el error y le recriminas por haberlo cometido o en su defecto te recriminas a ti mismo en haberlo cometido, lo único que vas a lograr es que para la próxima lo hagas con menos confianza y con más miedo. Si por el contrario dejas ver la parte positiva y das a conocer la manera en la que se puede mejorar, para la siguiente ocasión seguramente los resultados serán mucho mejores.

  1. Sé agradecido(a).Para saber ser más positivo en la vida, algo que es crucial es ser agradecido. Normalmente dejamos de ver las cosas buenas que tenemos en la vida porque damos por hecho que ahí siempre van a estar y por lo tanto dejamos de reconocerlas y valorarlas.

    Sucede muy seguido que en lugar de echar un vistazo a aquello con lo que contamos, ya sean personas, cosas y/o incluso nuestra propia salud y bienestar, nos dedicamos a ver que es lo que “nos hace falta” y nos enfocamos en ello, lo cual evidentemente nos hace la vida más triste y complicada.

    Si reflexionamos acerca de todo aquello que poseemos ahora y aprendemos a valorarlo y a agradecer por ello día con día, no solo aprenderemos a ser más positivos en la vida sino también a ser más felices. Así que agradece día con día lo que tienes y dale la importancia que se merece.

  1. Rodéate de personas positivas.Trata de que las personas con las que te rodeas sean más positivas que negativas. Todas las personas con las que nos relacionamos, sobre todo si el vínculo es cercano, nos transmiten algo. Una persona positiva siempre nos va a transmitir más energía y entusiasmo que otra negativa que nos hable siempre de lo mal que está o que sólo nos haga notar lo que hacemos mal.

  1. Se más objetivo y realista. Es muy común que cuando estamos con el estado de ánimo bajo ya sea porque nos haya ocurrido algo o simplemente estemos experimentando emociones de tristeza y desesperanza, nos sintamos aún peor porque veamos el futuro desesperanzador.

    Cuando eso suceda, has una pausa y ponte a reflexionar si verdaderamente es así, puedes preguntarte cosas como: ¿realmente esto es lo peor que me pudo haber pasado?, ¿por qué tendría que ser así siempre mi vida?, ¿qué otras opciones tengo?, etc. de manera en que puedas darte cuenta de que si realmente lo que creas que puede pasar es producto de tus sentimientos de tristeza de este momento o porque sea algo real que no esté en tus manos cambiar.// Dosis de Psicología



0 comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu visita

 
Top