El control del gasto y del ahorro forma parte del núcleo central de las finanzas personales que tiene como objetivo final planificar nuestro nivel de vida presente y nuestro nivel de vida futuro a través de los rendimientos derivados del ahorro y del ahorro en sí.

Pero, ¿tenemos un control férreo sobre nuestras finanzas? Recientemente, Funcas ha publicado un estudio completo titulado "¿Controlan sus gastos los españoles?" De este estudio se extrae que el 92% de la población asegurar que controla el gasto o de forma aproximada o bien estricta.

Según la encuesta, el 58% delos españoles controlarían sus gastos de manera aproximada, el 34% de manera estricta y el 8% restante, no mantiene un control habitual en su un nivel de gasto.Economía en la UPEA

El control de los gastos según grupos

Un dato curioso que se extrae en este estudio es que el exista una relación muy estrecha entre el nivel educativo y el control escrito y de los gastos. Por ejemplo, el 42% de los ciudadanos que carecen de la ESO mantiene en un control férreo de su nivel de gastos. En comparativa, se reduce este porcentaje y aquellos que han alcanzado estudios universitarios sólo el 31% tiene un control estricto o de sus gastos.

Aunque el estudio no se comenta, muy probablemente aquellos que carecen de estudios primarios tienen un mayor control sobre sus gastos debido a que su renta es sustancialmente menor frente a aquellos que han alcanzado estudios universitarios. Para poder llegar a final de mes con una renta más baja se debe hacer un seguimiento más constante de cada una de las partidas de gasto o de un hogar para poder hacer frente a cada uno de los gastos.

Por el contrario, aquellos trabajadores con estudios universitarios gozan de una mayor renta, lo que permite mayor margen de maniobra no sólo para alcanzar un nivel de subsistencia mes a mes si no que marcar un diferencial en su calidad de vida e incluso, poder ahorrar.

Otro punto interesante es que si lo analizamos por edades, la proporción de quienes no tienden a fiscalizar sus gastos es mayor entre los jóvenes (entre 18 y 24 años) y entre los mayores de 60 años, un 12% en ambos casos.

¿Qué pueden tener en común estos grupos? En ambos casos, nos encontramos ante grupos de edad que disfrutan de una renta en especie derivada de la vivienda, sin tener que hacer frente a la obligación derivada del pago de la cuota hipotecaria. Normalmente, los jóvenes siguen viviendo en casa de sus padres y aquellos que sobrepasan los 60 años tienden a tener la vivienda pagada, lo que podría justificar una mayor despreocupación frente a otros grupos de edad.

¿Qué haríamos si tuviéramos ingresos extraordinarios?

Los españoles somos más ahorradores de lo que podríamos pensar, no sólo por la cultura de propiedad en bienes inmuebles sino que, tal y como se deriva del estudio, tres de cada cuatro afirman que si recibieran 200 euros los dedicarían al ahorro aunque no tuviera un fin específico.

Si en vez de hablar de ingresos extraordinarios hablamos de ingresos ordinarios, con un incremento sobre estos del 10%, la mayor parte de los entrevistados, el 64%, apostaría por el ahorro, aunque también hay que destacar que uno de cada cinco señala que adaptaría su estilo de vida su nueva situación económica.

A pesar de que existe una mayor preocupación en el tema de las pensiones, no parece que ello implique que los españoles crean en los planes de pensiones como un producto de ahorro idóneo. La opción por la inversión de esos recursos adicionales en planes de pensiones o en algún producto similar es minoritaria,únicamente un 5%, una cifra que se situaría por debajo de la opción de dedicar estos ingresos al ocio (7%) o a la compra de productos o servicios para el hogar (6%).

Sin embargo, son los jóvenes los que mayor predisposición tiene al ahorro.Más de cuatro de cada cinco entrevistados de entre 18 y 24 años contestan que ahorrarían un ingreso extraordinario, mientras que solo un 10% lo gastaría en un capricho. Es más, gastar más de lo que se ingresa es algo poco frecuente entre los que tienen menos de 30 años. El 70% de ellos afirma que esta circunstancia no suele ocurrirle.

Las razones por las que este grupo de edad tiene un mayor recelo a gastar un ingreso extraordinario pueden ser múltiples. Seguramente, la principal de ella se deriva de una situación laboral de amplia incertidumbre. El desempleo entre los menores de 25 años es el más alto entre grupos de edad hasta alcanzar una tasa del 36,3%.

Cada vez es más fácil el control de nuestros gastos

A medida que las aplicaciones para teléfonos inteligentes (apps) siguen ganando popularidad, las empresas se apresuran a ampliar su base de clientes ofreciendo versiones de aplicaciones de sus productos, y entre estas empresas cabe destacar las entidades financieras.

Aquella libreta que solía estar en todas las casas, o incluso, aquella hoja de excel, poco a poco está desapareciendo de nuestras vidas a medida que se integran las apps financieras en nuestro estilo de vida.

La mayoría de bancos actualmente ya ofrecen servicios para el control de una cuenta bancaria y así el titular puede conocer con más detalle, qué conceptos son los más importantes que debe hacer frente mes a mes y cuál es el nivel de vida determinado por sus necesidades de consumo. Por lo que no hay escusa para no conocer en detalle qué presupuesto maneja cada uno para pasar el mes.

Fuera de la banca, una de las apps que más triunfa para la gestión de nuestros gastos y ahorros es Fintonic. Esta app, por un lado, permite organizar el dinero de todos los bancos, tarjetas y seguros en un mismo sitio, sabes qué gastas y, por otro lado, ofrece un servicio de alertas de los cargos en la cuenta.// El Blog Salmón

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