Conoces los síntomas de sobra; agitación, irritabilidad, taquicardias, pensamientos obsesivos negativos y la sensación de que vas a morir o vas a sufrir una enfermedad fulminante. Las caras de la ansiedad son muchas pero todas ellas tienen un indicador común que es el miedo, un miedo adaptativo que se convierte en irracional.

Hay nuevos estudios que indican que puede que la causa de esa ansiedad sea más orgánica de lo que crees. Concretamente la carencia de magnesio y la ansiedad pueden estar íntimamente ligadas.

¿Carencia de magnesio y ansiedad? Esta es la alimentación que necesitas

El magnesio es un mineral esencial para la vida humana. De hecho, el correcto desarrollo y crecimiento celular así como el funcionamiento del sistema nervioso, requieren de unas cantidades diarias de magnesio que se obtienen de la alimentación.Psicología en la UPEA

Así lo asegura la nutricionista Dr. Emily Deans quién, además, ha encontrado una gran correlación entre estados de ansiedad y falta de magnesio. Los síntomas son; ansiedad, ritmo cardíaco irregular, desbalance hormonal, calambres y espasmos musculares, insomnio e irritabilidad.

Pero, ¿Cómo prevenir esta carencia de magnesio? La clave está en la alimentación. Puedes comer nueces, almendras, sandía, mariscos, cereales, acelgas, pescados, alcachofas, espinacas, kiwi, plátano, aguacate, cerezas y piña.

Entre los alimentos que pueden ser determinantes en el momento de enriquecer la dieta con magnesio se encuentran el pan integral, las espinacas, las pipas de girasol, el chocolate negro, las almendras, los garbanzos, las judías, las lentejas, la quinoa, las nueces, el plátano y la avena.

Déficit de magnesio y su círculo vicioso con la ansiedad

Se estima que el 20% de la población europea no toma la suficiente cantidad diaria de magnesio (unos 250 miligramos al día). Según el investigador médico Alberto Marfil, “ante una situación de estrés, las glándulas suprarrenales liberan adrenalina. Esta genera una entrada de calcio en la célula y, al mismo tiempo, una salida de magnesio. A su vez, este déficit de magnesio aumenta la sensibilidad al estrés”. He aquí un círculo vicioso que es difícil de romper.

A este respecto, las recomendaciones son combinar una terapia psicológica para afrontar mejor el estrés y, al mismo tiempo, optimizar la ingesta de magnesio a través de la dieta. No olvidemos que las causas del estrés son de una índole variada por lo que se requiere de una complementariedad entre el plano psicológico y nutricional.

¿Y qué hay de los complementos o suplementos de magnesio? A este respecto es fundamental consultar al médico de familia para que pueda asesorarle o, incluso, realizar las pruebas pertinentes para determinar si la falta de magnesio es la causa de los niveles altos de ansiedad. Esta prueba es similar a la de la extracción de sangre para unos análisis estándar y medirá fácilmente si se padece de falta de magnesio o no.

La toma de magnesio en situaciones de estrés y tensión emocional puede ser fundamental aunque también se puede suministrar a través de la alimentación. De hecho, ¿Sabías qué con tomar unos 100 gramos de avena con un plátano para desayunar ya tienes más de la mitad de lo que necesitas diariamente?// PsicoAdapta



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