¿Qué es el síndrome del impostor?

Cuando a Laura le dieron el ascenso que llevaba tanto tiempo esperando, no se lo podía creer. Había trabajado mucho por ello y por fin era suyo. Sin embargo, la noche anterior a empezar con su nueva ocupación, empezó a pensar que podía no estar preparada para ello. ¿Cómo iba a ser ella una autoridad en algo en lo que no llevaba ni una década? Y además, ¿Realmente quería tener esa clase de responsabilidad? El trabajo en el que estaba lo controlaba y podía seguir así para siempre pero esto nuevo le aterraba. Laura fue al trabajo tanto ese día como los siguientes pero pasada una semana comenzó a aumentar su absentismo laboral. Finalmente solicitó regresar a su antiguo trabajo alegando falta de capacidades para este nuevo puesto.

La historia de Laura no es extraña en absoluto. De hecho se trata de un cuadro diagnóstico común que afecta en mayor medida a las mujeres, especialmente a aquellas que tienen éxito en sus carreras. ¿Qué hay detrás del síndrome del impostor?Psicología en la UPEA

¿Qué es y por qué se da el síndrome del impostor?

A diferencia de otros trastornos, este aún no ha sido reconocido como tal en el Manual Diagnóstico y estadístico de trastornos mentales.

El fenómeno del impostor tiene dificultad para tomar sus logros como propios y tiende a externalizarlos, a restarles importancia y a asumir que se deben más a causas externas tales como la suerte. El término, acuñado por las psicólogas clínicas Pauline Clance y Suzanne en el año 1978, se vincula enormemente a las mujeres ya que son a las que más les afecta.

Las causas por las que tiene lugar este fenómeno no están claras pero puede relacionarse con un carácter fuertemente controlador, autoexigente y autocrítico que tiende a restarse importancia.

Estas serían las causas:

  • Autodisciplina impuesta desde la infancia (en ocasiones, por la propia persona).
  • Perfeccionismo (que implica también una autocrítica exagerada).
  • Persona controladora (necesidad de mantener el control a toda costa.

Las consecuencias que puede tener este fenómeno para las personas que son exitosas pueden estar relacionadas principalmente con la pérdida de oportunidades profesionales, académicas y personales que tienen como resultado la pérdida de una calidad de vida a largo plazo.

El síndrome del Impostor vs. Efecto Dunning-Kruger, ¿Dos caras de una misma moneda?

Mientras que el síndrome del Impostor implica que una persona exitosa, inteligente y capaz, sienta que nunca es lo suficientemente buena, su némesis es el efecto Dunning-Kruger.

Quien vive este fenómeno tiende a sobrestimar sus habilidades y capacidades. De este modo nos encontramos con una persona que es incapaz de reconocer las aptitudes y habilidades de otros y que no reconocen su insuficiencia.

En ambos casos la autopercepción se ve alterada pero, mientras que en el caso de las personas con el síndrome del Impostor nos encontramos ante alguien con elevados niveles de autoexigencia, el efecto Dunning-Kruger se caracteriza por una excesiva confianza en uno mismo.// PsicoAdapta

_

Comentarios