Cuando mencionamos la palabra merienda, generalmente viene a nuestra mente la imagen de una madre preparando, en la mañana, la lonchera para su niño que va a la escuela. La merienda, sin embargo, es más que esto.

Los niños se encuentran en continuo crecimiento y desarrollo, por lo cual deben cubrir sus necesidades nutricionales. Ofrecerles meriendas es una manera de cumplir con sus requerimientos nutricionales diarios. Las meriendas son importantes porque le ayudan a mantener sus niveles de energía entre las comidas para que así puedan realizar las actividades durante el día. Además, tienen más probabilidades de obtener mejores resultados académicos.

Las meriendas deben ser fáciles de preparar, pequeñas, ligeras, nutritivas, balanceadas, atractivas y apetitosas. Antes de diseñar las meriendas que vamos a ofrecer a nuestros niños es importante considerar: la edad o etapa de crecimiento, la intensidad de la actividad física que realice y los gustos y preferencias del niño.Nutrición y dietética en la UPEA

Según la Academia Americana de Nutrición y Dietética pueden combinarse de maneras divertidas para suplirnos la energía, vitaminas y minerales necesarios para un buen desarrollo. Se recomienda que los alimentos sean bajos en grasa, ricos en vitaminas y minerales, así como seleccionar productos de grano íntegro. Se pueden crear diferentes combinaciones entre los grupos de alimentos.

Recomendaciones para preparar loncheras más saludables:

  • No envíes alimentos considerados como “calorías vacías” tales como: saladitos, bebidas carbonatadas o en polvo, frituras, chocolates, dulces, donas azucaradas, bizcochos y productos de repostería.
  • Incluye alimentos bajos en grasa como cortes de jamón, pavo o pollo (99% libres de grasa).
  • Después de los dos años, utiliza productos lácteos bajos en grasa como son la leche y el yogur.
  • Incluye un alimento rico en vitamina C todos los días como son las frutas frescas: china, china mandarina o piña.
  • Selecciona galletas y panes de harina integral, al igual que cereales enriquecidos que sean crujientes y atractivos para el niño.
  • Ofrece al niño pasas y ciruelas para aumentar la fibra en la dieta.
  • Para tomar, sugiere una botella de agua, leche baja en grasa o jugo 100% natural.
  • Involucra a tu niño en la preparación de las meriendas.
  • Varía alimentos durante la semana y hazlos más atractivos, especialmente para los más pequeños.

Algunos ejemplos de meriendas que se pueden incluir en las loncheras son:

  • Manzana en pedazos con mantequilla de maní
  • Yogur con frutas o granola
  • Pan integral con jamón de pavo, queso bajo en grasa, lechuga y tomate
  • Fresas con almendras
  • Cereal seco con leche baja en grasa
  • Barra de proteínas que contenga diferentes frutos secos
  • Palitos de queso bajos en grasa
  • Popcorn bajo en grasa
  • Vegetales como brécol, palitos de zanahoria, apio, coliflor con aderezos sin grasa como dip
  • Frutas frescas como melocotones, melón, uvas, kiwi, nectarinas, entre otros en diferentes formas geométricas.

Se deben evitar los snacks con muchos aditivos y colorantes, así como las bebidas con alto contenido de azúcar. También, los embutidos o alimentos que tengan alto contenido de sal, como son las salchichas, frutos secos con sales añadidas, papitas, refrescos, dulces, entre otros.

Es importante añadir siempre agua en las loncheras. El agua es un nutriente que juega un papel primordial en el crecimiento y desarrollo del niño, ya que de ello dependen la absorción de todas las vitaminas y minerales.

A su vez, es muy importante que los niños formen parte del proceso de la planificación y preparación de las meriendas. De esta forma, el niño tendrá más aceptación por las meriendas y aprenderá hábitos alimentarios saludables.// Por Dentro


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