Enfermería UPEA 2024: Convocatoria al Curso Preuniversitario y Prueba de Suficiencia Académica
Rev. 12/Sep/2024
(La UPEA). Por determinación del Honorable Consejo de Carrera de ENFERMERÍA Nº 285/2023 y de acuerdo al Reglamento de Admisión Estudiantil de la Universidad Púbica de El Alto (UPEA), se convoca a todos los bachilleres interesados en estudiar la Carrera de ENFERMERÍA a inscribirse para la Gestión Académica Anual 2024 al Curso Preuniversitario, Prueba de Suficiencia Académica, Excelencia Académica y Admisión Especial. Sedes Académicas Villa Esperanza, Achacachi, Caranavi y Viacha…
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Convocatorias UPEA 2024
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Enfermería UPEA 2023: Convocatoria a la Prueba de Suficiencia Académica, Excelencia Académica y Admisión Especial
Rev. 11/Sep/2022
(La UPEA). Por determinación del Honorable Consejo de Carrera de Enfermería HCC Nº 290/2022 y de acuerdo al Reglamento de Admisión Estudiantil de la Universidad Pública de El Alto (UPEA), se convoca a todos los bachilleres interesados en estudiar la Carrera de Enfermería a inscribirse para la Gestión Académica Anual 2023 a la Prueba de Suficiencia Académica, Excelencia Académica y Admisión Especial…
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Convocatorias UPEA 2023
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Enfermería UPEA 2022: Convocatoria a la Prueba de Suficiencia Académica, Excelencia Académica y Admisión Especial
Rev. 14/09/2021
(La UPEA). Convocatoria de la Carrera de Enfermería de la Universidad Pública de El Alto (UPEA). Se convoca a todos los bachilleres interesados en estudiar la carrera de Enfermería a inscribirse para la Gestión Académica Anual 2022 a la Prueba de Suficiencia Académica, Excelencia Académica y Admisión Especial.
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OTRA OPCIÓN
Convocatorias UPEA 2022
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“El arte de cuidar en enfermería” (Artículo PDF 2020)
(La UPEA). Publicaciones sobre enfermería.
Se reflexiona sobre Enfermería como arte del cuidado, como proceso estético, como patrón de conocimiento y como experiencia.
El arte de cuidar en enfermería
María Soledad Rivera Martínez
2020
LEER ONLINE: “El arte de cuidar en enfermería” (Artículo PDF 2020)
DESCARGAR GRATIS: “El arte de cuidar en enfermería” (Artículo PDF 2020)
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Enfermería UPEA 2021: Convocatoria a la Prueba de Suficiencia Académica, Excelencia Académica y Admisión Especial
Rev. 28/09/2020
(La UPEA). La Carrera de Enfermería de la Universidad Pública de El Alto (UPEA) convoca a los interesados a inscribirse a la Prueba de Suficiencia Académica, Excelencia Académica y Admisión Especial para la Gestión Académica Anual 2021.
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Convocatorias UPEA 2021
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Cuidados de enfermería en la realización de una traqueostomía
Las traqueostomías se realizan con el fin de restablecer y mantener la permeabilidad de la vía aérea.
La traqueostomía es la incisión quirúrgica que se realiza de manera electiva en la cara anterior de la tráquea, a la altura del 2 o 3º anillo traqueal, por debajo del cartílago cricoides, para la inserción de un tubo, con el fin de restablecer y mantener la permeabilidad de la vía aérea. 
Características de las cánulas de traqueostomía.
Las cánulas de traqueostomía constan de un tubo externo, uno interno y obturador.
- El obturador se utiliza para introducir la cánula externa, se retira una vez que ésta es colocada.
- El tubo o cánula externa tiene cintas para sujeción.
- El tubo o cánula interna se encuentra dentro de la cánula externa que se puede retirar para realizar su limpieza durante breves periodos (algunas cánulas no tienen este tubo y se les llama cánula simple). Las cánulas de traqueostomía con globo se utilizan especialmente cuando el paciente se encuentra conectado a un respirador, al inflar el globo que permite mantener el tubo en el sitio y evita la aspiración de secreciones orofaríngeas y el escape de aire entre el tubo y la tráquea.
Cuidados de la traqueostomía.
Objetivos:
- Mantener la permeabilidad de la vía aérea.
- Evitar la infección.
- Buscar estrategias para mejorar la adaptación del paciente a la nueva situación.
- Educación paciente. Información sobre manejo, complicaciones, etc…
Procedimiento para la colocación de una traqueostomía
Recursos materiales
- Equipo para aspiración de secreciones.
- Gasas de 5 x 5 y de 10 x 10.
- Hisopos estériles.
- Solución estéril para irrigación o solución fisiológica.
- Solución antiséptica.
- Cintas para sujeción de la cánula de traqueostomía.
- Guantes desechables no estériles.
- Guantes quirúrgicos estériles (dos pares).
- Cubrebocas (desechable).
- Bolsa para desechos.
Técnica
- Higiene de manos.
- Explicar el procedimiento al paciente y así lograr mayor cooperación.
- Colocarlo en posición de Fowler, si no está contraindicado para el paciente.
- Colocarse las lentes de protección, cubrebocas y guantes (guantes desechables).
- Utilizar la técnica estéril para colocar y preparar el material de curación, solución para irrigación y antiséptica.
- Realizar la aspiración de secreciones de tráquea y faringe si es preciso y cuando sea preciso
- Retirar el apósito de la cánula de traqueostomía y desecharlo.
- Valorar el estado del estoma, enrojecimiento, edema, datos de infección y hemorragia.
- Colocar una compresa estéril bajo la traqueostomía (sobre el pecho del paciente).
- Quitarse los guantes (desechables) y eliminarlos.// SalusPlay
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Los enfermeros se transforman en un recurso clave para el sistema de salud
PAE desarrolla un programa de educación permanente
En el Año Internacional de la Enfermería, los profesionales del sector pasaron a desempeñar un rol clave en el sistema sanitario ante la pandemia del Covid-19. Su importancia traspasó el área de la salud y en el ámbito empresario ya se desarrollan programas de formación para el personal de enfermería.
Más de la mitad de los trabajadores sanitarios a nivel internacional son personal de enfermería, un sector al que la Organización Mundial de la Salud ( OMS) considera la columna vertebral de los sistemas de salud y al que llamó a apuntalar con “urgente necesidad” debido a la crisis sanitaria provocada por el Covid-19.
Para la OMS, que declaró al 2020 como el “Año Internacional de la Enfermería” cuando ni se previa que podía aparecer una pandemia de la magnitud actual, en el mundo existe un déficit de 5,9 millones de profesionales en el sector, y la inesperada irrupción del coronavirus puso en la primera fila de la lucha sanitaria a enfermeros, tornando su labor más vital que nunca.
En su informe sobre la “Situación de la Enfermería en el Mundo 2020”, la OMS puso de relieve la “compasión, valentía, coraje y valía” que estos profesionales están demostrando cada día frente a la pandemia, y llamó a fortalecer y acompañar al sector en su formación y capacitación para afrontar los nuevos desafíos surgidos en el sector de la salud.
En este escenario, en el que el personal de enfermería está llamado a cubrir un rol sanitario cada vez más relevante, Pan American Energy (PAE) -principal compañía privada del sector energético en Argentina y la región- desarrolla un “ Programa de educación permanente de enfermeros” junto con la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral en las provincias de Neuquén y Salta. El mismo se lleva adelante desde hace casi una década en el marco de su estrategia de Sustentabilidad.
El Programa de Capacitación de Enfermeros busca contribuir a la mejora continua de los servicios de salud y cuidados seguros para los pacientes. Mediante un plan de formación que se actualiza de acuerdo con las necesidades, el personal de salud adquiere conocimientos, habilidades y aptitudes que les permiten aplicar mejoras concretas en su realidad profesional y desarrollar prácticas que hagan más segura la atención. Se ha capacitado a 2.600 enfermeros.
“Desarrollamos este programa entendiendo que el enfermero tiene un rol clave en el sistema de salud, además de tener una sensibilidad especial ya que conoce a la comunidad en la que trabaja. Por eso, nos propusimos diseñar un programa para empoderarlo en su rol”, afirma Agustina Zenarruza, gerente de Sustentabilidad de PAE.
Reconversión digital
La irrupción del Covid-19 puso en guardia más que nunca al sistema de salud y potenció el importante rol de la enfermería, fundamental en el trabajo que realiza junto con los médicos en la atención diaria y permanente de pacientes con el virus.
En este complejo contexto, PAE dio continuidad a sus programas de sustentabilidad, readecuándolos y trabajando articuladamente con las autoridades nacionales, provinciales y municipales. De esta manera, el Programa de Capacitación de Enfermeros de PAE continúa desarrollándose a través de plataformas digitales, reformulando los contenidos para hacer foco en las herramientas necesarias para la atención a pacientes con Covid-19, capacitando en prevención, control y recepción del paciente; disposición operativa del centro de salud y uso de elementos de protección personal; limpieza, esterilización y traslado de muestras; atención en guardias y métodos de traslado e internación.
“La implementación y reconversión del programa es un claro ejemplo de que el trabajo articulado entre el sector privado, público y académico permite generar iniciativas transformadoras y con impacto concreto en la sociedad. En un hospital, la enfermería es quien está las 24 horas del día y los 365 días del año, y sus competencias son, hoy más que nunca, un diferencial en los resultados de salud de las personas. La educación permanente los empodera y genera un cambio cultural”, sostiene la especialista María Margarita Rabhansl, Directora de Posgrado de la Escuela de Enfermería de la Universidad Austral.
En la misma línea, fue reconvertido el Programa de Control de Infecciones de Adquisición Hospitalaria para acompañar, en Chubut y Neuquén, en la formación de profesionales de la salud de la primera línea en la atención. En el mismo, se trabaja la correcta utilización de elementos de protección personal y su posterior descarte, el manejo de muestras microbiológicas, realización de hisopados, altas de pacientes positivos, y aislamiento del personal médico para casos positivos.
En este contexto de Covid-19, la compañía trabajó junto a las autoridades de Salud municipales y provinciales de las provincias de Chubut, Santa Cruz, Neuquén, Salta y Buenos Aires, contribuyendo en el armado de Hospitales de Campaña y donando instrumental de detección del Covid-19, equipamiento para el control de la temperatura, equipos de análisis bacteriológico e insumos como alcohol en gel, mamelucos, guantes y barbijos.// BAE Negocios
Enfermeras y enfermeros imprescindibles
Algo recurrente en los juegos infantiles de antaño, era el personificar algunos oficios o profesiones y que de alguna forma les pudiese llamar la atención. El profesor, el doctor, bombero, entre otras, eran recurrentes en los juegos y de ellas se intentaba dar visos de realidad apropiándose del rol en una caracterización que ya se la hubiese querido el mejor interprete teatral. Hago esta reflexión al alero de lo que ha sido la pandemia que por estos días nos asola a nivel mundial.
La OMS ha declarado el 12 de mayo como el Día Internacional de la Enfermería, las Enfermeras y Enfermeros, y durante la 72ª Asamblea Mundial de la Salud designó el 2020 como el Año Internacional de los Profesionales de Enfermería y de Partería, “para poner de relieve mundial a la enfermería y a los recursos humanos de salud”.
Este año, la efeméride nos encuentra dando frontalmente batalla al Covid–19, pandemia que sitúa preferencialmente a las trabajadoras y trabajadores de la salud en la primera línea de fuego, relevando su rol y quehacer diario, sin tregua ni descanso en una febril lucha por llevar a los cientos y miles de pacientes que transitan sin descanso por consultorios, hospitales y clínicas en busca de la mitigación de los efectos de este flagelo que ha sentado sus reales en nuestro medio transformando nuestras vidas por completo.
Aquí es donde emerge la figura de enfermeras y enfermeros que intentan duplicar esfuerzos y capacidades en pro de aquellos que han sido afectados por el virus.
Tarea por demás nada fácil, ante un enemigo que posee una capacidad increíble para camuflar su presencia en los organismos en los cuales gatilla patologías que los pacientes nunca reconocieron poseer.
En estas circunstancias, los más cercanos, quienes sufren estos efectos negativos de la enfermedad, son aquellos hombres y mujeres que un día decidieron abrazar esta profesión a la que han dado un valor agregado a la hora de su evaluación frente a esta crisis sanitaria.
Turnos complejos, horarios particulares, la exposición permanente al contagio y el riesgo de sus grupos familiares y cercanos, hacen que el ejercicio de la profesión cobre características especiales durante este tiempo, donde un aplauso por la entrega no es suficiente para agradecer lo que hacen por las comunidades en toda la extensión del territorio, incluyendo nuestra apartada Provincia Antártica.
Frenar la propagación del virus, requiere de un compromiso firme de todos como ciudadanos, de la responsabilidad de todos, sin exclusión ni egoísmos. Tal como lo manifestó hace algunos días el Ministro de Salud Jaime Mañalich, aquí “hay una responsabilidad comunitaria, entre todos. Vienen periodos duros y si no comprendemos en que esto descansa en la necesidad del cambio de conducta personal, para proteger a nuestros seres queridos, se complica todo”.
Y esa misma responsabilidad, tiene relación directa, con el aprecio por la vida de nuestro entorno y también con el reconocimiento de la tarea que están desempeñando sin descanso los trabajadores de la salud, quienes están haciendo sus mayores esfuerzos por cuidarnos.
Esta es una de las mejores formas de devolverles la mano, de valorarlos como se merecen, de respetarlos. Si nos cuidamos entre todos, estamos también cuidando a las mujeres y hombres que hoy no tienen la posibilidad o la opción de salir a la calle, porque eligieron cuidarnos y así contribuir al desarrollo de comunidades más sanas.
Enfermeras y enfermeros de toda la región, el país y el mundo, gracias por el esfuerzo, el compromiso y la dedicación.// Nelson Cárcamo - El Pingüino
Florence Nightingale, creadora de la enfermería moderna
Apodada La Dama de la lámpara por los soldados de la guerra de Crimea, fue la persona más influyente en materia sanitaria
Nightingale puso las bases de la enfermería moderna basándose en la educación, la investigación y el método científico
En 2020 se cumplen doscientos años del nacimiento de Florence Nightingale. La Dama de la lámpara, como fue llamada por los soldados heridos en la guerra de Crimea, con sus propuestas de reforma sanitaria, puso las bases de la enfermería moderna.
Transformó una profesión devaluada, a cargo de la beneficencia de instituciones religiosas, en una ciencia asistencial basada en la educación, la investigación y el método científico. Nightingale se convirtió en un referente internacional de las ciencias de salud, pero su labor no se limitó a este campo; además, fue una luchadora por la libertad de las mujeres y por la equiparación profesional con los hombres.
Nació en Florencia, el 12 de mayo de 1820, y, muy pronto, a los diecisiete años, sintió la vocación de ayuda a los que más sufrían y por los enfermos. Cursó estudios de ciencias y matemáticas con los que adquirir conocimientos para su vocación; y, aunque tuvo el rechazo de sus padres a su dedicación a la enfermería, consiguió mantener su propósito.
Inició su formación específica en Alemania y luego continuará su instrucción en Inglaterra, Francia y otros países europeos. Cuando estalla la guerra de Crimea, en 1854, es elegida por el ejército inglés para dirigir un grupo de enfermeras. Ante las penosas condiciones que sufrían los soldados heridos, aplicó un método combinado de cuidados asistenciales y medidas de higiene –agua y aire puros, limpieza general-; con ello consiguió reducir la mortalidad del 49% al 2,2%.
Tras la guerra de Crimea, regresó a Inglaterra como una heroína nacional. Decidió iniciar una campaña para mejorar la calidad de la enfermería en los hospitales militares; y su empeño llevó a la creación de una universidad médica militar en 1857. Cuatro años más tarde, consiguió reunir fondos para fundar la primera institución educativa de enfermería: la escuela y casa para enfermeras Nightingale, en el hospital Saint Thomas de Londres.
Nightingale se convirtió en la persona más influyente en materia de salud, alcanzando renombre internacional. Pero, además, fue una feminista convencida que buscó la igualdad entre hombres y mujeres en la práctica sanitaria. Nightingale dejó escritas, en su libro Notas de enfermería, sus ideas y propuestas para mejorar la profesión. Unos principios que mantienen su validez general en cuanto a formación, aplicación e investigación de las ciencias de la salud y, particularmente, en enfermería.
Con motivo del bicentenario de su nacimiento, recuperamos el espacio, Florence Nightingale, creadora de la enfermería moderna. Con guión de Elisabeth Norell, cuenta con la participación de la que fue miembro del Consejo General de Enfermería y doctora en enfermería, Myriam Ovalle, y del director del Gabinete de Estudios del Consejo General de Enfermería, Rafael Lletget.// RTVE
Necesidad de la enfermera de salud escolar (Enfermería)
La necesidad de que los centros escolares cuenten con una enfermera, es una evidencia que se constata de una manera reiterativa, pero que a pesar de ello, es una figura que no termina de implantarse, salvo en Comunidades concretas o en algún Colegio privado.
Es curioso, que los únicos que no son sensibles a esta necesidad, son los responsables de las Consejerías de Salud y de Educación, que son de quien depende, por los menos en las Escuela publicas, la regulación de esa figura. Es mas, en muchos casos creen que no son necesarias, porque consideran que se cubre el servicio desde la Atención Primaria y que los profesores pueden solventar las otras mucha necesidades que día a día, se plantean entre los alumnos de los Centros Escolares
Hace unos días asistí a una Jornada organizada por el Colegio de Enfermería de Gipuzkoa, en la que se trataba de abordar la situación real de las escuelas, en lo que a atención sanitaria se refiere, desde diferentes puntos de vista. En la misma, intervinieron enfermeras, padres de niños con patologías crónicas, profesores, asociaciones de pacientes e incluso, participo el Director de un centro escolar privado. A través de sus exposiciones informaron de las patologías habituales que se dan entre los alumnos, de las dificultades que tiene la familia y el profesorado para resolver las situaciones que se producen durante el horario escolar. También expusieron lo que hace la enfermera de atención primaria cuando le corresponde visitar la escuela, que se limita a vacunar, medir pesar…., es decir a realizar la revisión del niño sano. Así mismo se presento la experiencia de una enfermera que trabaja a jornada completa en un centro escolar privado, cuyas actividades enumero : asistencia inmediata en caso de accidente; asistencia a niños diabéticos; atención en los casos de epilepsias, crisis asmáticas; promoción de hábitos saludables; prevención de adicciones; talleres higiénico dentales; educación en hábitos de higiene personal; prevención del acoso escolar; formación del profesorado y del personal del comedor y un largo etc. 
En mi opinión, se presento de una manera amplia y clara la realidad sanitaria de los alumnos en la escuela, en este momento en el que afortunadamente, todos los niños sanos y enfermos acuden a diario a recibir su formación al margen de las patologías que puedan tener.
Un porcentaje altísimo de niños pasan la jornada completa en la Escuela, pues en su mayoría utilizan el comedor escolar, debido a la situación laboral de los padres. Podríamos decir que pasan mas horas en la escuela que en casa, salvando las horas que dedican a dormir.
Explicado todo lo anterior, se insistió en la importancia de una atención inmediata de cara a la salud futura de los niños, en casos de hipoglucemias, ataques epilépticos, crisis asmáticas etc. ¿Como se resuelve hoy en día estos casos? Trasladando a los niños a un hospital o con la buena voluntad de los profesores que se atrevan a actuar.
Quiero acabar con las palabras del Director del Colegio que al finalizar su exposición y al ser preguntado por qué ellos contrataban a una enfermera cuando no existía obligación legal, respondió que el objetivo de su Colegio es educar en todas las dimensiones y para ello la actividad que realiza la enfermera, le permite conocer que tipo de salud tienen en el Colegio y le permite prevenir, porque para ellos es tan importante la atención, como la prevención y este servicio entra dentro de la “educación integral del alumno”.
Espero que pronto se termine de entender por quien corresponda, el valor que un servicio de enfermería escolar pueda aportar para la salud presente y futura de los niños.// Enfermera Siempre
El proceso enfermero como proceso de gestión de los cuidados en la asistencia (Enfermería)
El proceso enfermero como proceso de gestión de los cuidados en la asistencia: fases y modelos de enfermería.
El método científico utilizado por las diferentes disciplinas significa un abordaje sistemático para la resolución de problemas o respuesta a diferentes cuestiones. En la disciplina enfermera, la aplicación del método científico es el denominado proceso enfermero (PE) o proceso de atención de enfermería (PAE).
El PE es un marco organizado para la gestión de los cuidados. Es la aplicación del método científico en la práctica asistencial que permite a las enfermeras/os prestar cuidados de una forma racional, lógica y sistemática, abandonando la intuición, la rutina y la comunicación verbal, disponiendo de un marco conceptual desde el que prestar cuidados de calidad. Para poder dar respuesta a las necesidades de salud de las personas se hace necesaria una manera de pensar y actuar ordenada y sistemática.
En 1955, Lydia E. Hall define la atención de enfermería como un proceso global y concatenado que lleva a unos resultados, pero es en 1967 cuando Yura y Walsh, en su trabajo The Nursing Process, definen el PE. Posteriormente otras enfermeras han continuado profundizando en el PAE, en las fases que lo integran y en su operativización.
Rosalinda Alfaro-Lefevre (2003) lo define como “una forma dinámica y sistematizada de brindar cuidados enfermeros. Promueve unos cuidados humanísticos, centrados en unos objetivos (resultados) y eficaces”.
Desde el punto de vista operativo, el PE se lleva a la práctica en sus cinco pasos: valoración, diagnóstico, planificación, ejecución y evaluación.
Las características esenciales del PE es que es sistemático, dinámico y humanístico y está centrado en objetivos/resultados.
Extraído de Fernandez-Lasquetty Blanc B. (2018). Aplicación de los lenguajes normalizados NANDA, NOC, NIC. Madrid: Editorial Paradigma.
En cada una de las fases se llevan a cabo acciones de forma deliberada y de modo eficiente con el objetivo de obtener resultados beneficiosos para el paciente a largo plazo. Las fases son correlativas y se encuentran a su vez interrelacionadas, es decir, cada una depende de la precedente, pero a la vez es dinámico, ya que se pueden combinar actividades de una fase en otras.
El eje del PE es la persona y todo el plan se dirige a la consecución de los objetivos planteados, a obtener los mejores resultados de la manera más eficiente. Los cuidados se planifican y se ofrecen considerando a la persona en su conjunto, de forma holista, teniendo en cuenta sus necesidades físicas, psíquicas, sociales, espirituales, sus intereses, valores y deseos específicos, así como a su familia y comunidad. La enfermera trata de comprender el problema de salud de la persona, así como el impacto sobre su bienestar y cómo afecta a cada una de sus necesidades y a su vida en general.
El conocimiento de cada una de las fases del PE es primordial en la práctica enfermera, ya que asigna al profesional el control del desarrollo del proceso en sí y puede dirigirlo a la consecución de los objetivos propuestos.
Fases del proceso enfermero
Valoración
Es el proceso organizado y sistemático de recogida y recopilación de datos de la persona, su familia y entorno. Bajo el prisma del modelo de cuidados adoptado, la enfermera/o recoge y procesa estos datos para convertirlos en información y la organiza en categorías significativas de conocimiento o diagnósticos enfermeros. La valoración siempre está guiada desde el punto de vista de la disciplina enfermera.
Es la primera fase del proceso enfermero y probablemente la más importante, ya que de la recogida de información y del análisis y síntesis de esta se deriva el plan de actuación. Se puede decir que de una buena valoración dependen unos buenos cuidados, lo que indica claramente la gran importancia de esta primera fase.
La valoración tiene que ser individualizada, ya que cada persona es única, posee unos valores, creencias, una forma de vivir su salud o enfermedad y una manera de responder a esta; debe hacerse en el primer contacto con el paciente y en cada una de las fases del PE, teniendo presente que su situación y sus necesidades pueden ir cambiando.
La valoración es un proceso que se lleva a cabo de forma planificada, sigue una sistemática para su realización, se sigue una metodología y se valora de forma continua durante todo el tiempo que sea preciso por la situación de la persona, es decir, es un proceso continuo. La enfermera, por su parte, precisa de conocimientos y habilidades para ello, así como de una actitud reflexiva y consciente.
La valoración inicial se realiza cuando la persona toma contacto con la enfermera por primera vez y esta necesita conocerla en su conjunto. A partir de ahí se hace una valoración continua durante toda la atención, de forma que se irán adaptando los cuidados a las necesidades y a los cambios de la persona.
La toma de decisiones por parte de la enfermera durante la valoración incluye la recogida de información que realmente es relevante para esa persona, la identificación de datos que van a conducir a la formulación de diagnósticos enfermeros o bien aquellos que lleven a identificar problemas de colaboración y la forma en la que vive su proceso y cómo responde a él.
Como ya se ha dicho, la valoración se hace de una manera sistemática y se inicia con la recogida de datos, el registro de estos y su posterior evaluación.
La recogida de los datos ha de hacerse con una visión holista del individuo, es decir, valorando tanto aspectos biológicos como psicológicos, sociales, espirituales, creencias, valores, aspectos culturales y todos aquellos elementos que forman parte de la persona. No se trata de recoger toda la información, sino únicamente aquella que sea útil y necesaria para conocer su estado de salud, su respuesta ante una enfermedad o cómo vive su proceso.
Otro de los aspectos a tener en cuenta a la hora de recoger los datos es el nivel asistencial, las características y posibilidades de atención que se van a poder ofrecer, con una visión realista.
Diagnóstico
Las enfermeras/os diagnostican respuestas humanas reales o potenciales a problemas de salud/procesos vitales, o la vulnerabilidad hacia esa respuesta. El foco del diagnóstico enfermero son las respuestas humanas, respuestas condicionadas por múltiples factores que pueden ser fisiológicos, otras experiencias de salud o factores genéticos y que a su vez están influenciadas por la cultura, las creencias de la persona, el género, la educación, etc.
En la fase de Diagnóstico, en función de los datos recogidos en la valoración, se procede a su análisis y síntesis, identificando respuestas a los problemas de salud y formulando los diagnósticos enfermeros y problemas de colaboración. Los diagnósticos enfermeros tratan de delimitar los fenómenos de competencia exclusiva de enfermería porque se refieren a problemas identificados, validados y tratados por enfermeros/as y de los que es responsable de alcanzar los resultados planteados.
Existen diferentes definiciones de lo que es el diagnóstico enfermero. La Asociación Norteamericana de Diagnósticos de Enfermería (NANDA), en 1990, define el diagnóstico enfermero como un “juicio clínico sobre las experiencias/respuestas de una persona, familia o comunidad frente a problemas de salud/procesos vitales reales o potenciales. El diagnóstico enfermero proporciona la base para la selección de intervenciones enfermeras destinadas a lograr los resultados de los que la enfermera es responsable” (aprobado en la IX Conferencia de NANDA; corregida en 2009).
Como ya se ha señalado anteriormente, en esta etapa se identifican también los problemas de colaboración, definidos así por Carpenito (1989): “Los problemas de colaboración se refieren a ciertas complicaciones fisiológicas, que controla el personal de enfermería, para detectar su aparición o cambios en su estado. Las enfermeras manejan los problemas en colaboración utilizando intervenciones prescritas por médicos e intervenciones prescritas por el personal de enfermería, para reducir al mínimo las complicaciones de los acontecimientos”.
Planificación
Es la etapa de elaboración de estrategias para prevenir, minimizar o corregir los problemas, determinar resultados e intervenciones enfermeras, plasmando este plan de actuación de forma escrita en un plan de cuidados.
Fases de la planificación
A la hora de planificar los cuidados se deben llevar a cabo una serie de pasos que garanticen unos cuidados coherentes cuyo centro de atención es la persona.
1. Establecer prioridades
De los problemas identificados rara vez se pueden abordar todos a la vez, por lo que es necesario valorar cuáles de ellos necesitan una atención inmediata y cuáles pueden ser tratados posteriormente. Este proceso de establecimiento de prioridades lo debe hacer la enfermera con el paciente en conjunto, ya que el objetivo es ordenar la provisión de los cuidados enfermeros, de forma que los problemas más importantes o aquellos que amenazan la vida de la persona sean tratados antes que aquellos que son menos críticos. Es importante que el paciente intervenga en este proceso y verbalice sus prioridades, que pueden no coincidir con las prioridades identificadas por la enfermera/o. Asimismo, esta decisión conjunta hace que se establezca un compromiso, haciendo que se sientan implicadas ambas partes, profesional y paciente.
El hecho de establecer prioridades no significa que no se aborde un problema hasta no haber dado por resuelto el anterior, puesto que posiblemente varios de ellos puedan ser abordados de forma simultánea.
Una forma útil para establecer prioridades es hacerlo según el marco conceptual de cuidados elegido para la práctica enfermera. Otra forma podría ser basándose en la teoría de Maslow, donde la enfermera da prioridad en primer lugar a las necesidades fisiológicas, es decir, a aquellos problemas relacionados con la respiración, la circulación, la hidratación, la eliminación o la regulación de la temperatura. Continuando con la jerarquía, a continuación abordaría aquellos problemas que representan una amenaza para su protección y seguridad; posteriormente lo haría con aquellos que representan una amenaza a su amor y pertenencia. Según esta escala, en último lugar se atenderían los problemas que representan una amenaza para la autoestima y la autorrealización de la persona.
También la enfermera/o tiene que tener la capacidad de decidir qué problemas son responsabilidad suya y cuáles se refieren a otros profesionales, diferenciando el rol autónomo de aquel que es en colaboración.
2. Formulación de resultados
Se formulan aquellos resultados que se esperan de la atención enfermera, lo que se quiere lograr con la persona.
Los resultados se derivan de las características definitorias de los diagnósticos enfermeros y deben estar centrados en el comportamiento de la persona. Estos han de formularse antes de determinar y ejecutar las intervenciones para dirigir estas hacia la consecución de los resultados.
Los resultados enfermeros están clasificados, normalizados y definidos en la NOC (Clasificación de Resultados Enfermeros).
3. Determinación de las intervenciones enfermeras
Las intervenciones enfermeras se dirigen a ayudar a la persona a lograr los resultados de cuidados y parten de los factores relacionados de los diagnósticos enfermeros, buscando eliminar aquellos factores que contribuyen al problema.
Las intervenciones enfermeras están clasificadas, normalizadas y definidas en la Clasificación de Intervenciones Enfermeras NIC
El plan de cuidados es el registro escrito de la sistematización del trabajo mediante la aplicación del proceso enfermero. Es el registro de todo lo planificado y llevado a cabo al paciente y con el paciente y recoge cada una de las fases del proceso de atención de enfermería. Su objetivo es dirigir los cuidados y promover la comunicación entre todas las personas que intervienen en el proceso de cuidados. Como todo registro escrito permite la evaluación y la investigación, es un soporte legal y ofrece datos para la toma de decisiones por parte de los gestores.El paciente/usuario es el centro de los cuidados; esto es algo perfectamente asumido por la enfermería, sin embargo, en la práctica suele ser el profesional el que decide lo que le conviene a la persona a partir de los patrones del profesional, sin tener en cuenta la capacidad de elección y la libertad de la persona/usuario.
Continúa siendo poco frecuente la integración de la familia y de aquellas personas importantes en la planificación de los cuidados.
Conocer sus expectativas, sus recursos, apoyos, conocimientos, creencias, etc., es importante para adecuar y consensuar con él el plan de cuidados, mejorando la satisfacción y el reconocimiento de los usuarios para con la profesión enfermera.
Tipos de planes de cuidados
Los planes de cuidados pueden ser individualizados, estandarizados o estandarizados con posibilidad de individualización.
1. Plan de cuidados individualizado
Es aquel que la enfermera/o realiza para un paciente determinado. Tras una valoración individualizada y detallada de la persona, se identifican los diagnósticos enfermeros presentes o de riesgo y de acuerdo con ellos se planifican los cuidados.
Dada la importante carga asistencial que actualmente tiene el personal enfermero, se plantea difícil la planificación de los cuidados individualizados a cada uno de los pacientes de los que cada enfermera/o es responsable en su turno de trabajo.
2. La estandarización
Parece que se aparta de la idea holista de los cuidados de enfermería, ya que pauta cuidados homogéneos para todas las personas. Sin embargo, la estandarización tiene importantes ventajas. Facilita la realización del plan de cuidados, porque un plan de cuidados estandarizado lleva ya incluidos todos aquellos datos y acciones que se repiten de forma casi invariable en los pacientes con un determinado problema.
Es un elemento importante de ayuda para aquellas enfermeras noveles que pueden olvidar la inclusión en un plan de cuidados de decisiones o acciones importantes y ayuda a la toma de decisiones. Igualmente, garantizan una provisión homogénea de los cuidados sin caer en el gran problema de la variabilidad de la asistencia.
3. Plan de cuidados estandarizado abierto a la individualización:
Se considera como idóneo el plan de cuidados estandarizado abierto a la individualización. Estos planes de cuidados recogen aquellos cuidados que se prevén para una situación específica, dejando abiertas opciones para la individualización tanto de los diagnósticos enfermeros, como de resultados e intervenciones enfermeras.
Ejecución
Es el momento de la puesta en práctica de los cuidados planificados, revalorando a la persona y evaluando su respuesta. Es la operacionalización del planteamiento de los cuidados enfermeros.
En esta etapa se valida el plan de cuidados, se documentan todos los cuidados, se suministran los mismos y se continúa con la recogida de datos de la persona manteniendo el plan siempre actualizado.
Validación del plan de cuidados
Se determina si los resultados y las actividades son adecuadas según la situación actual de la persona y la enfermera reflexiona sobre sus capacidades, conocimientos y habilidades para llevarlas a cabo.
Dada la organización del trabajo de las enfermeras/os en diferentes turnos de trabajo, habitualmente se inicia el cuidado de la persona después de que otro compañero haya llevado a cabo una planificación de los cuidados y haya empezado con la ejecución, por lo que el informe tanto oral como escrito es primordial para la organización del trabajo y la continuidad de los cuidados.
A continuación, la enfermera/o debe revalorar a los pacientes y marcarse prioridades aplicando los mismos principios que en la planificación.
Realización de actividades implicando a la persona y la familia
Se llevan a cabo las actividades prescritas en el plan de cuidados valorando a la persona de forma continua y antes y después de la provisión de los cuidados, explicándole siempre qué se le va a hacer, por qué, de qué forma puede colaborar, qué sentirá y dejándole tiempo para que pregunte todo aquello que desee y pueda expresar sus temores, sugerencias o preocupaciones.
Antes de llevar a cabo cualquier intervención hay que cerciorarse de que se conocen las razones y principios para ese tratamiento, así como decidir si las intervenciones aún son apropiadas. Si no se obtiene la respuesta deseada, hay que empezar a formularse preguntas para averiguar qué va mal antes de continuar y llevar a cabo los cambios oportunos.
Registro de los cuidados en la documentación enfermera diseñada a tal efecto
Llevados a cabo los cuidados enfermeros, lo siguiente que se debe tener en cuenta es registrar las valoraciones, las intervenciones y las respuestas. Los registros sirven para comunicar a otros profesionales qué es lo que se ha hecho y cómo está evolucionando el usuario, ayudan a identificar patrones de respuesta y cambios en la situación de la persona.
Los registros son la base para la evaluación, investigación y mejora de la calidad, por lo que se hace tan importante la informatización de los registros de la gestión de cuidados que permite el posterior análisis de los datos obtenidos. Legalmente son el respaldo de los profesionales, siendo la mejor defensa de que realmente se observó e hizo algo el hecho de que todo ello está registrado.
Evaluación
Se trata de comprobar la eficacia del plan de cuidados, el grado de consecución de los resultados planteados y de acuerdo con ello, realizar los cambios oportunos. La evaluación
se hace a tres niveles: por una parte, se evalúa el logro de resultados, por otra se evalúa el plan de cuidados y en tercer lugar, también la satisfacción de la persona.
Evaluación de resultados
Es el momento de evaluar el grado de consecución de los resultados planteados con el paciente, ver si se han logrado o hasta dónde se ha logrado. Puede ser que el resultado planteado no haya llegado a conseguirse hasta el nivel planteado, por lo que es importante dejar constancia de esto en el registro del plan de cuidados de forma que los cuidados continúen en la misma línea en el siguiente nivel de asistencia, logrando que la coordinación de los mismos sea una realidad.
Evaluación del plan de cuidados
De acuerdo con el registro de todo lo planificado y llevado a cabo al paciente y con el paciente en cada una de las fases del proceso de atención enfermera y con la evaluación previa de los resultados, es el momento de cambiar o eliminar diagnósticos enfermeros, resultados e intervenciones enfermeras.
Esto debe hacerse de forma continua a lo largo de todo el proceso de cuidados de la persona, de modo que se va adecuando la planificación de los cuidados a las necesidades de la persona y a los resultados obtenidos con la provisión de los cuidados.
Hay que tener siempre presente que las prioridades pueden haber variado en su orden, puede haber surgido un nuevo problema o que el mismo se haya resuelto. En ocasiones el resultado planteado se ha logrado y, sin embargo, el problema persiste, lo que precisa de una reformulación de resultados o del planteamiento de si realmente el diagnóstico enfermero es válido para la situación de la persona.
Si el problema persiste y el resultado tampoco se ha alcanzado, habría que plantearse las siguientes cuestiones: si realmente es válido el diagnóstico enfermero, si el resultado planteado era el oportuno o si las intervenciones ejecutadas son las más apropiadas o se han realizado de forma correcta o incorrecta. También hay que plantearse si el resultado planteado era realista para la situación de la persona y sus capacidades o para los recursos con los que cuenta.
Igualmente, se hará la evaluación del plan de cuidados al finalizar el episodio de esa persona.
El plan de cuidados, por tanto, es un registro vivo que precisa de la toma de decisiones del profesional de enfermería.
Satisfacción de la persona
Es otro de los aspectos fundamentales que hay que evaluar en la provisión de los cuidados, ya que el centro de estos es la persona.
No siempre en la percepción de unos buenos cuidados o de unos buenos resultados coinciden las opiniones del paciente y del profesional, porque cada uno puede tener diferentes expectativas.
El proceso enfermero y los modelos de enfermería
El PE debe conceptualizarse como un instrumento que permite poner de manifiesto la teoría enfermera situada en el núcleo de las aplicaciones llevadas a la práctica, es decir, un instrumento que se caracteriza por hacer tangible en la realidad los modelos teóricos de enfermería. Modelo de enfermería y proceso enfermero van unidos en la práctica de los cuidados, el proceso enfermero es un instrumento para la práctica enfermera diferente del conocimiento enfermero, que es el que define la disciplina enfermera. Los modelos de enfermería son el conocimiento de la disciplina, que se lleva a la práctica mediante el proceso enfermero y que guían cada una de sus fases.
El modelo enfermero adoptado ayuda a organizar, comprender y analizar todos aquellos datos del paciente recogidos en la valoración y a tomar decisiones en cuanto a los resultados que se van a plantear y las intervenciones enfermeras a llevar a cabo. El enfoque teórico es útil para el razonamiento, el pensamiento crítico y la toma de decisiones.// SalusPlay
Enfermería: recomendaciones ante quemaduras por pirotécnicos
Es habitual que durante las fiestas de fin de año se recurra al uso de pirotécnicos como parte de las celebraciones. Pero si no se hace con la responsabilidad y supervisión correspondiente, pueden ocurrir terribles tragedias. ¿Cómo atender una emergencia por quemadura en estas fiestas de fin de año?, para ello, la Lic. Nora Bueno, coordinadora de prácticas preprofesionales de Enfermería de la UCH nos ofrece algunas recomendaciones.
El 90% del total de niños quemados provienen de provincias, sin embargo, por la época navideña este tipo de casos se triplican en comparación al resto del año, según el Instituto Nacional del Niño de San Borja, el cual también informa que los niños y adolescentes entre 4 y 13 años de edad son los más afectados.
“En principio se debe retirar la ropa a la víctima y objetos, aplicar abundante agua a chorro en la parte lesionada durante 15 minutos, y se debe evitar todo tipo de elemento orgánico, como el sillao u otros componentes, porque se podría infectar la lesión”, declaró la Lic. Bueno.
En diversas campañas a comunidades, las estudiantes de Enfermería de la UCH explican a la población que, ante casos de quemaduras de segundo y tercer grado, además de exponerlas al agua necesitarán la revisión en urgencias.
“Las quemaduras de primer grado causan dolor, enrojecimiento e hinchazón; las de segundo grado causan dolor, enrojecimiento, hinchazón y ampollas; mientras que las de tercer grado causan piel blanquecina, oscura o quemada y se puede no sentir dolor”, puntualiza la profesional de Enfermería.
¿Cuáles son los tipos de accidentes comunes que sufren los niños y personas que manipulan pirotécnicos?
“Si bien es cierto que para estas fiestas los juegos pirotécnicos son los más vendidos en esta época, cada año sale algo novedoso, pero a su vez más peligroso que puede llevar hasta la muerte, sin embargo, también están asociados las luces o velas navideñas, que se suelen instalar en los árboles o nacimientos, entre otras decoraciones. Las repercusiones más comunes por su peligrosidad son las quemaduras, heridas, golpes y hasta la pérdida de un miembro del cuerpo”.
Si un niño sufre quemaduras por algún pirotécnico, ¿cuáles son las acciones inmediatas que puede realizar la familia o personas que están cerca?
“Si bien es cierto que esta lesión es la más frecuente, al ser de tipo eléctrico el manejo es diferente. Se debe alejar a la persona lesionada de la fuente eléctrica, con el cuidado de no tocar al lesionado si aún se encuentra en contacto con la fuente eléctrica. Se debe evitar el uso de agua para disminuir el dolor, al ser el agua un elemento eficaz para conducir la electricidad, este agravará la lesión. Se debe apagar la fuente de electricidad y trasladarla al centro de salud más cercano”.
En cuanto al árbol de Navidad, la Lic. Nora Bueno recomienda que este adorno se debe colocar en zonas alejadas del calor pero que también reciba ventilación, como cerca de una ventana, “se debe evitar la sobre carga de luces y no encenderlas todo el día, lo ideal es solo por un par de horas; y siempre antes de ir a descansar nos debemos asegurar que las luces estén correctamente apagadas y desconectadas, incluidas las extensiones eléctricas, para evitar accidentes y sobrecostos en nuestro consumo de energía eléctrica”.
¿Cuáles son los errores frecuentes al tratar de sofocar el fuego en una persona con quemaduras? ¿Por qué no son recomendables estas acciones?
“Muchas veces se realizan acciones inadecuadas solo por tratar de salvar la vida de la persona, pero no consideramos nuestra propia seguridad, y esto sucede cuando no tenemos conocimiento de las medidas de seguridad adecuadas, tales como: el no evacuar la zona de peligro, el uso incorrecto del extintor, empleo de objetos como arena o algún otro material solido o líquido, sea para apagar la fuente de calor o minimizarla, la quemadura agrava la situación de las víctimas en el evento”.
¿Qué contienen los pirotécnicos que pueden causar graves daños a quien los manipule?
Los pirotécnicos contienen diversos ingredientes como carbón, azufre, nitrato de potasio que se mezclan con pólvora, el cual, al activarlos genera mucho humo con partículas de metal que al ser inhaladas ingresa a los pulmones generando graves consecuencias como bronquitis y neumonía, dichas partículas también ingresan a los ojos generando lesiones muchas veces irreversibles. En general si ardor en ojos, náuseas, vómitos, presión en el pecho o dificultad para respirar, se debe acudir inmediatamente al establecimiento de salud más cercano.// UCH
Las anécdotas más surrealistas de una enfermera saturada (Enfermería)
Una señora con su gato en urgencias. Un paciente tatuado con pánico a las agujas. Un mercado negro de pijamas en la planta. Una carretilla con 30 melones como agradecimiento. A veces, los hospitales son escenario de episodios tan surrealistas que bien podrían haber servido de guión para un filme de comedia-ficción. Pero sus paredes también son testigo de las guardias interminables, los contratos precarios de quienes nos cuidan y la lucha por mantenerse fuerte ante el dolor ajeno. Es la historia de Héctor Castiñeira.
Él es Saturnina Gallardo, aunque antes –y aún ahora– fue “enfermera saturada”. Y así se define, como una enfermera. Este gallego residente en Madrid revela desde 2012 las anécdotas que pasan ante sus ojos en el hospital en el que trabaja. Primero lo hizo desde Twitter. Después con un primer libro. Pero siempre con unas píldoras de humor que ocultan una firme reivindicación: el fin de la precariedad de la profesión de enfermería. Ahora, acaba de lanzar el sexto título: ‘El silencio de los goteros’ (Plaza Janés).
¿Por qué tu alter ego es una mujer?
Es una cuestión de mayorías. En enfermería somos 300.000, el 90% son mujeres. Creé al personaje para que la gente se identificara con él y sus historias de hospital. Cuando alguien piensa en la figura de la enfermería lo asocia a una mujer, por eso le puse un nombre femenino. Nos llaman enfermeras, nos llamamos enfermeras.
Dime la verdad. Algún ibuprofeno habrá desaparecido para rellenar el botiquín de casa…
[Ríe] Bueno, claro. Si estás en el hospital y te duele algo… pues echas mano del ibuprofeno de allí. No te llevas cajas de analgésicos, pero si necesitas uno, te lo tomas.
Y con los turnos de noche, alguna que otra cabezadita caerá…
Mentiría si dijese que no. Te termina venciendo el cansancio. Son diez horas de turno de noche. Si hay mucha actividad no, pero esas noches que son más o menos tranquilas en las que todo va bien y los pacientes duermen, nadie llama, hay silencio, nadie tiene dolor, no hay ingresos… te vence el sueño.
Hace poco vino una señora a Urgencias con su gato pidiendo que lo vacunáramos. Cuando le dijimos que no podíamos, se fue enfadadísima”
En el libro hablas de “turnos malos”. ¿Cómo es uno bueno?
Uno en el que no tienes urgencias, que ningún paciente tiene una emergencia… es ese en el que todo transcurre según lo previsto.
¿Has vivido en tus propias carnes las experiencias que relatas en tu libro?
La mayor parte de ellas sí. Pero en redes también me envían historias que les pasan a otra gente. Mi personaje es un personaje de todos porque va cogiendo las historias que nos suceden a todos.
¿Recuerdas alguna anécdota surrealista con algún paciente?
Hace poco vino una señora a Urgencias del Hospital 12 de Octubre con su gato pidiendo que lo vacunáramos. Cuando le dijimos que no podíamos, se fue enfadadísima. “¡A ver, que yo sé vacunar personas, no animales! ¿Dónde está la tarjeta sanitaria del gato?” En otra ocasión vino un señor porque había leído en el horóscopo que iba a tener un mes muy malo. “No me duele nada, vengo por prevenir”, nos dijo. Son este tipo de situaciones que dentro de todos los casos dramáticos que vemos, te hacen sacar la sonrisa.
¿Es cierto que hay pacientes o acompañantes que aprovechan la visita al hospital para vender cosas?
Sí, sí. Conozco un caso real de un paciente que tanto él como su mujer tenían un puesto en un mercadillo. Como esos días no podían trabajar, la señora empezó a vender a los acompañantes de otras habitaciones chándales, pijamas… cuando ya les había vendido a todos llegó el turno del personal.
Pacientes tatuados pero con pánico a las agujas de extraer sangre. ¿Existen?
Existen. Y son muy curiosos. “¿Pero oye, esos tatuajes son de verdad o son una calcamonía?” Y te dicen que no es lo mismo. He llegado a la conclusión de que el problema es que ven sangre.
Con el miedo a los pinchazos, a muchos les dará por contar su vida...
Muchas veces nos toca hacer terapia. Y no tanto por miedo. Hay gente que pide cita para que lo escuches. No buscan consejo, sino desahogarse. Pasa mucho en el hospital, durante el turno de noche. En el día hay más jaleo, más visitas, pero por la noche el paciente se queda solo y vienen los fantasmas. Haces un poco de “psicólogo” estando a pie de cama.
Los pacientes tatuados pero con pánico a las agujas de extraer sangre... existen”
Hay fechas señaladas, como Navidad o Fin de Año, que te habrá tocado trabajar.
Sí, son fechas complicadas. Especialmente Nochebuena, tanto en adultos como en pediatría. Hay pacientes que se quedan solos porque sus familiares se van a cenar. Otros que no, que sus familiares se quedan con compañía. También es duro para nosotros… todo el mundo prefiere estar en casa cenando con su familia. Es la parte mala de este trabajo.
Y dicen que en esas fechas os alimentáis a base de bombones.
No es un mito, es cierto. [Ríe]. Hay casi más ‘bombones caja roja’ en los hospitales que en la propia fábrica. Es muy curioso, siempre traen los mismos. En uno de los libros hice un alegato y sugerí que nos trajeran unas naranjas, unas manzanas… La gran mayoría de pacientes son muy agradecidos.
Algún regalo raro os habrá caído…
Hubo una vez que el acompañante de un paciente nos preguntó cuántos trabajábamos en la planta. Ese mismo día apareció con una carretilla y una caja enorme llena de melones: uno para cada uno de los casi 30 que éramos en plantilla. Hacíamos el relevo saliendo con un melón bajo el brazo. ¡Estaban buenísimos!
Entre las líneas de tu último libro asoma la precariedad del sector.
Con el humor se pueden decir cosas muy serias y lo utilizo como medio de denuncia para hablar de nuestra situación laboral. Está muy mal. Acabé Enfermería en 2003 y a día de hoy he firmado más de 500 contratos como enfermero en el sistema público. A los que nos encargamos de cuidar de la salud de la población, el sistema no nos cuida en absoluto. No soy un caso aislado. Somos muchísimos en esa situación.
No debe ser fácil sacar el lado cómico desde el hospital. ¿Estáis los profesionales de la sanidad “hechos de otra pasta” como se suele decir?
El primer año de prácticas lo pasé fatal. En la universidad te enseñan muchas cosas, pero nadie te enseña a fabricar tu escudo para no llevarte el dolor ajeno a casa. Veía que a mis compañeros no les afectaba como a mí, y encontré mi escudo en el humor. Aunque algún paciente se te cuela y se te queda en la mochila.
Tengo una amiga enfermera que está harta de que amigos y familiares le hagan consultas médicas a todas horas.
¡Sí! Nos pasa a todos. En mi caso utilizan mucho la consulta por WhatsApp: “Oye, tengo fiebre. ¿Qué me tomo?”, “Oye, ¿que estoy tomando antibióticos, puedo salir a beber este fin de semana?”.
El primer año de prácticas lo pasé fatal. Nadie te enseña a fabricar tu escudo para no llevarte el dolor ajeno a casa”
La comida de los hospitales tiene muy mala fama. ¿Qué comen los enfermeros?
Es horrible, sí, pero los enfermeros no comemos lo mismo que los pacientes. Tratamos de llevarnos algo siempre, sobre todo en el turno de noche. De madrugada te da un hambre que si hubiese comida de los pacientes también la comerías…
¿Es enfermería una de las profesiones con menos hábitos saludables?
Es muy complicado por los cambios de turno. Hoy trabajas de mañanas, otro día de tardes. Un día comes a la una, al día siguiente a las 4, cenas a las 9 y a las 11… es muy complicado llevar un orden en las dietas. Creo que por lo general comemos bastante mal. Llevamos unos hábitos de vida bastante desordenados.
¿Qué problemas de salud sufren más los enfermeros?
Es muy frecuente todo tipo de dolencias de espalda, diabetes, hipertensión, migrañas… son las patologías más habituales por esa vida un poco descontrolada que llevamos por los turnos.
¿Quién le receta los antibióticos a un enfermero?
[Ríe] Solemos aprovechar y ya que tienes al médico ahí pasando visita hacemos la consulta en el momento. No vamos demasiado al centro de salud porque como lo tienes en la mesa de al lado…
Cuéntame algún secreto que no sepan los pacientes.
Nos fijamos mucho en ellos, sobre todo en los acompañantes… y a veces se dan pequeños cotilleos que se comentan en los descansos. Tuvimos un paciente ingresado al que por las mañanas venía la mujer a verlo y, por las tardes, la amante. ¡En ningún momento coincidían las dos!
¿Alguna vez te has planteado cambiar de profesión? ¿Compensa?
A veces me preguntan: “¿Si tuvieras un hijo querrías que fuera enfermero?” y digo que no. Nochebuenas fuera de casa, fines de semana, mal pagado, contratos muy breves e inestables, opositando para una plaza que nunca llega… A nivel personal el precio a pagar es alto, pero es una profesión muy bonita que te da muchas cosas. Te enseña a ver la vida de otra manera, a valorar lo que son problemas y lo que no lo son.// La Vanguardia
“Agencia de autocuidado, conocimientos, actitudes y prácticas de riesgo biológico en estudiantes de enfermería” (Artículo PDF 2019)
(La UPEA).- Agencia de autocuidado, conocimientos, actitudes y prácticas de riesgo biológico en estudiantes de enfermería
El abordaje de esta investigación está relacionado con la agencia de autocuidado que demuestran los estudiantes de enfermería al momento de realizar la práctica formativa en el área asistencial.
Objetivo: Analizar la relación que existe entre la agencia de autocuidado y los conocimientos, actitudes y prácticas de riesgo biológico en estudiantes de enfermería de la institución de educación superior en la ciudad de Bucaramanga.
Materiales y Métodos: Estudio cuantitativo de tipo analítico correlacional, de corte transversal; con una muestra de 187 estudiantes de IV a VIII nivel del programa de enfermería de una institución de educación superior en la ciudad de Bucaramanga, a los cuales se les aplicó la escala de agencia de autocuidado, escala para medir los conocimientos, actitud y prácticas frente al riesgo biológico. 
Resultados: Existe una relación significativa entre la agencia de autocuidado y las actitudes p (<0,05). Por otro lado, se presenta una regular agencia de autocuidado en el 79,1% de los estudiantes. No hay relación estadísticamente significativa entre las variables sociodemográficas y la agencia de autocuidado, a través de la prueba de Chi cuadrado.
Discusión: Los resultados encontrados en el presente estudio coinciden con lo hallado por otros investigadores, los cuales afirman que; la agencia de autocuidado en la mayoría de la población se mantiene en un nivel regular.
Conclusiones: Se evidencia relación entre la agencia de autocuidado y las actitudes frente al riesgo biológico en los estudiantes, hecho que ratifica la importancia del trabajo de enfermería en el fortalecimiento de comportamientos favorables hacia su propio autocuidado.
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Enfermería UPEA 2020: Convocatoria para la Prueba de Suficiencia Académica, Excelencia Académica y Admisión Especial
(La UPEA).- Por determinación del Honorable Consejo de Carrera de ENFERMERÍA HCC No 178/2019 y de acuerdo al Reglamento de Admisión Estudiantil de la Universidad Pública de El Alto, se CONVOCA a todos los bachilleres interesados en estudiar la Carrera de ENFERMERÍA a inscribirse para la Gestión Académica Anual 2020 a la Prueba de Suficiencia Académica, Excelencia Académica y Admisión Especial.
(Para ver la imagen en mayor tamaño haz clic sobre la misma)
Convocatorias UPEA 2020
Revalorando el rol de la enfermería
Faltando muy poco para celebrar el 12 de mayo el Día Internacional de la Enfermería, en conmemoración del natalicio de Florence Nightingale, es inevitable expresar en breves palabras qué significa ser un profesional de enfermería.
Por años, la imagen social de esta profesión se ha traducido en estereotipos asociados al cuidado desempeñado por mujeres y a ser ayudante del médico. Si bien estas aseveraciones pueden tener un respaldo histórico, en la actualidad no representan al profesional de enfermería y a la amplitud de roles que posee para satisfacer las necesidades de salud de la población.
Diversas organizaciones internacionales han señalado que hoy constituye la mitad de la fuerza de trabajo en salud, por lo que instan a los gobiernos a mejorar sus políticas públicas para visibilizar su liderazgo, su formación académica y regulación del ejercicio profesional. El lanzamiento de campañas como Nursing Now, han sido el preámbulo para informar a la sociedad la voz que tiene enfermería para liderar el trabajo en salud y las dificultades que tiene para elevar la salud de las personas. Estas dificultades se traducen en el gran déficit de enfermeros y su mala distribución, por esta razón, la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha establecido el año 2020 como el año de la enfermería, con el objetivo de elevar su estatus y perfil, empoderándolo para situarse en el corazón de los desafíos en salud de nuestras comunidades, para lograr el acceso y cobertura universal de salud.
Si bien esto representa la realidad mundial, nuestra región no se escapa a esta visión. El Hospital Guillermo Grant Benavente está conformado por un grupo de enfermeras y enfermeros numeroso, con diferentes cualidades personales y expertos profesionales.
La gran mayoría se desempeña en puestos de trabajo clínico, donde convivimos a diario con la incertidumbre, el miedo y las angustias de nuestros usuarios, entendiendo que los cuidados que entregamos en muchas oportunidades se ven entorpecidos por diversos factores.
En nuestro caso, creemos que las unidades de cuidados intensivos representan para la sociedad la rudeza de la enfermedad, donde la fragilidad del cuerpo expuesto y el uso de las tecnologías eclipsa nuestra labor asistencial.
Pero no es así, somos un grupo humano en constante aprendizaje, que se enfrenta a una alta carga de trabajo asistencial y emocional, que está preocupado constantemente de nuestros pacientes y sus vínculos familiares.
Entendemos que la necesidad de recuperar la salud oportunamente requiere de enfermeros altamente capacitados en todas las áreas del cuidado, técnico y humanizado, sea cual sea el desenlace de la enfermedad.
Pía Molina Chailán
Enfermera UCI Médica
Hospital Guillermo Grant Benavente// Diario Concepción
OMS advierte sobre el déficit de enfermeras y enfermeros en las Américas (Enfermería)
Los enfermeros y enfermeras constituyen más del 50% del personal de salud, sin embargo, en muchos países persiste su escasez.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS), brazo de la Organización Mundial de la Salud, pidió a los países que inviertan en las enfermeras y enfermeros con el fin de mejorar su disponibilidad, distribución y roles para avanzar hacia la salud universal. Este gremio representa más del 50% del total de trabajadores de la salud.
“En muchas partes del mundo, los profesionales de enfermería constituyen el primero y algunas veces el único recurso humano en contacto con los pacientes. Invertir en la enfermería significa avanzar hacia el acceso y la cobertura universal de salud, lo cual tendrá un efecto profundo en la salud global y el bienestar”, apuntó Carissa F. Etienne, Directora de la OPS, a través de un comunicado de la institución.
En las Américas las enfermeras y enfermeros suman más de 9,5 millones de profesionales entre licenciados, tecnólogos y técnicos, y auxiliares y ayudantes. El informe indica que existe actualmente un déficit de 800.000 trabajadores de salud en la región, incluido el personal de enfermería.
La movilidad y la migración, la mala distribución, la falta de regulación, el avance profesional poco incentivado y reconocido, la falta de educación superior y los ambientes de trabajo inadecuados incrementan los problemas relacionados con los recursos humanos para la salud en todo el mundo.
La densidad del personal de enfermería, que incluye a enfermeros licenciados, tecnólogos y técnicos y auxiliares, varía según cada país, y es en general baja en la región. Así, mientras en Estados Unidos y Canadá hay más de 111 y 106 enfermeros por cada 10.000 habitantes respectivamente, en Haití, Honduras y la República Dominicana hay menos de 4.
La cantidad de enfermeros por cada médico también es inequitativa. Mientras Estados Unidos y Canadá tienen 4 enfermeros por cada médico, los otros 27 países analizados cuentan con menos de 2, y 15 de ellos tienen menos de 1.
“Solo con una cantidad adecuada de profesionales con competencias técnicas y científicas, motivados y bien distribuidos, los países podrán lograr el acceso y la cobertura universal de salud, al igual que los ODS”, sostuvo Silvia Cassiani, asesora regional de enfermería y técnicos de salud de la OPS, oficina regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).// El Espectador
¿Cómo se sella un reservorio venoso subcutáneo? (Enfermería)
El Reservorio Venoso Subcutáneo (RVS) es un dispositivo médico que consta de una cápsula con sello de silicona conectado a un catéter que se inserta en una vena de calibre grueso. Generalmente está fabricado en titanio, existen distintos tamaños y marcas disponibles en el mercado.
Los sistemas de RVS se denominan sistemas implantables para acceso venoso porque se colocan debajo de la piel. Se implanta habitualmente en el tórax pero algunas veces también se puede implantar en antebrazo. Se accede a él mediante una aguja especial que puede permanecer implantada en el sello de silicona del catéter hasta una semana.
Los RVS pueden ser semipermanentes, pueden mantenerse funcionando durante años por lo que se deben desarrollar los cuidados adecuados para evitar complicaciones. Se retirarán si se presentan complicaciones (infecciones relacionadas con los dispositivos, oclusión, daños en el dispositivo, etc.) o si ya no se necesita dicho dispositivo, por ejemplo, por finalización del tratamiento o la quimioterapia.
Punción del reservorio subcutáneo
Para puncionar el reservorio es necesario el uso de agujas especiales, estas agujas tienen la punta ligeramente metida hacia dentro, para evitar que rasgue tanto la membrana como el reservorio valorando que el calibre y la longitud sea apropiado (19G y 20G cuando la solución a infundir sea viscosa y 22G cuando sea más fluida) dependiendo del tipo de líquido, el volumen, el caudal a perfundir, la edad y la situación del paciente. Existen agujas de dos tipos:
- Gripper: dispone de un adaptador para una colocación controlada de la aguja.
- Hubber: con conexión de metal o de plástico, en forma recta o curva.
Cada vez que se utilice, una vez terminada la administración de la medicación, se comprobará que el dispositivo está permeable realizando una limpieza con suero fisiológico y a continuación sellará con una solución de heparina.
Para un buen funcionamiento durante los periodos de descanso, cuando el reservorio no se está usando, se recomienda una limpieza y sellado cada 6- 8 semanas. Esto se puede realizar de forma ambulatoria en el centro de salud correspondiente.
Es aconsejable llevar siempre un registro en una libreta para el seguimiento del cuidado del reservorio anotar incidencias y fechas de sellado.
Material para el sellado de un reservorio subcutáneo
- Guantes, gasas y campo estéril (técnica aséptica).
- Solución antiséptica (Clorhexidina o Povidona Yodada).
- Aguja especial (GRIPPER o Huber) con alargadera, de calibre 22G (para extracciones y heparinización) o calibre 20G (sustancias viscosas).
- Jeringa de 10 ml con 10 ml de suero fisiológico, jeringa de 10 ml con 6 ml de dilución de heparina (ó 5 ml de FIBRILIN®), jeringas de 5 ml (2 de ellas si se va a realizar extracción) DILUCIÓN DE HEPARINA: 1 ML HEPARINA Na AL 1% + 9 ML DE S.F.
- Agujas para cargar medicación.
- Llave de 3 vías si se va a realizar perfusión junto a suero y sistema purgado si procede
- Apósito estéril.
Técnica de sellado de un reservorio subcutáneo
La técnica de punción del reservorio siempre se realizará bajo condiciones estériles. Se puede administrar anestésico tópico según la decisión del paciente.
1. Preparar el material.
Identificación correcta del paciente, Informar al paciente de las acciones que se van a realizar solicitando que se coloque en decúbito supino o sentado, con la cabeza lateralizada al lado contrario del reservorio.
2. Valoración del aspecto de piel que cubre la cámara subcutánea.
Localizar dispositivo mediante palpación. Desinfectar en sentido circular, de dentro a fuera (clorhexidina o povidona yodada) Esperar que seque.
3. Higiene de manos.
La utilización de guantes no elimina la necesidad de establecer una higiene adecuada de manos. Colocarse guantes estériles y preparar campo estéril
4. Purgar el sistema de punción con suero fisiológico, y clampar la pinza del sistema.
Purgar la aguja Gripper mediante técnica de PRESIÓN POSITIVA (se clampará el sistema cuando aún queden 0.5 cc de líquido en la jeringa). Poner tapón al sistema.
5. Sujetar el reservorio.
Palpando se localiza la membrana central, se inmoviliza con la mano no dominante y se inserta la aguja (previamente purgada) en la membrana perpendicularmente (90º), hasta notar el impacto con el fondo de la cámara (es recomendable variar en lo posible los puntos de punción). Puede pedir al paciente que realice inspiración, lo cual minimizará la molestia de la punción y acercará el reservorio a la superficie.
6. Valorar integridad del sistema.
Irrigar el sistema con 10 ml de SF (no aplicar demasiada fuerza), la dificultad en inyectar o infundir fluido puede ser indicio de bloqueo en el catéter. Durante irrigación observar el lugar del reservorio y el tracto del catéter para ver si hay hinchazón, preguntar y observar si el paciente ha experimentado irritación, dolor o incomodidad en el sitio. Ante cualquier duda, verificar integridad del sistema mediante radiografía y valorar si es necesario retirar.
7. Tras la punción, retirar el tapón, conectar una jeringa de 5 ml y abrir la pinza aspirar y comprobar permeabilidad (refluye sangre).
Desechar 3 ml (heparina del sellado anterior) comprobando que hay reflujo de sangre. Volver a pinzar. (Las jeringas de 5 ml producen menor presión negativa al realizar la extracción). En cada cambio de jeringa se recomienda clampar el sistema de la aguja para mantener presión positiva. Realizar a continuación la práctica que se desee:
- Extracción de muestras de Sangre: desechar aproximadamente 5 cc, extraer muestra según técnica habitual (utilizar jeringas de no menos de 10 cc). Al finalizar, lavar con SSF y clampar.
- Administración de fluidos, fármacos o productos sanguiineso: lavar con 10 cc suero fisiológico y proceder a administrar fluidos, fármacos o productos sanguíneos. Lavar nuevamente al finalizar cada fármaco.
- Heparinización (despues de cada uso o una vez cada 5-6 semanas): Conectar y lavar con 10-20 cc suero fisiológico para retirar restos de fármacos que pudieran precipitar con la heparina y pinzar. Conectar y sellar con 6 ml de la solución de heparina* (ó 5ml de Fibrilín) (se realizará ejerciendo PRESIÓN POSITIVA,) y pinzar. Las jeringas de10 ml producen menor presión de infusión evitando o disminuyendo el riesgo de rotura y embolización del catéter. Una vez sellado, retirar la aguja fijando el reservorio con la otra mano. Presionar durante un minuto con gasa y antiséptico, y colocar apósito estéril.
* Varias guías sugieren entre las recomendaciones de consenso, que para el sellado de los RVS (por ejemplo Port-A-Cath) se debe utilizar una solución de 5 ml de heparina, con una concentración de 100 u/ml.
8. Fijación.
Si se precisa mantener el sistema conectado durante algún tiempo, se realizará fijación firme con apósito transparente que permitan una mayor fijación a la vez que conservan un mayor grado de humedad, apropiado para mantener hidratada la piel. En caso de que no se disponga se puede realizar con gasas estériles de forma que la aguja no se mueva ni migre mientras esté conectada al dispositivo. Se fijará a la piel con esparadrapo o similar.
9. Retirada.
Lavado de manos. Retirar apósito y fijación. Colocación de guantes estériles. Inmovilizar el reservorio y extraiga la aguja de manera suave pero firme mientras sujeta con la otra mano el reservorio. Revisar la integridad del extremo de la aguja. Presione el punto de punción con gasa estéril y coloque apósito.// SalusPlay
“Intervención para la mejora del clima organizacional en enfermería” (Enfermería PDF 2019)
En 1960, fue introducido por primera vez en psicología industrial/organizacional el estudio del clima organizacional por Gellerman, que lo define como “los efectos sobre los resultados individuales debido a su impacto sobre el trabajador, de acuerdo a su percepción.”
En este sentido, el concepto de Clima Organizacional (CO) remite a una serie de aspectos propios de la organización, se trata de un concepto multidimensional. En correspondencia fue definido en 1976, por Dessler como “el conjunto de percepciones de las características relativamente estables de la organización, que influyen en las actitudes y el comportamiento de sus miembros.
En suma, es la percepción que los
trabajadores y directivos se forman de la organización a la que pertenecen y que incide
directamente en el desempeño de la organización”.
En general es la percepción que los trabajadores y directivos se forman de la organización.













